La secretaria del Bienestar, Ariadna Montiel Reyes, aseguró que el gobierno federal cuenta con una “fórmula exitosa” para combatir la pobreza y la desigualdad en México, basada en el fortalecimiento de los programas sociales, el incremento al salario mínimo y la inversión pública para la generación de empleo.
En entrevista publicada por Milenio, la titular de la política social del país afirmó que este conjunto de acciones ha permitido, por primera vez desde que se miden los indicadores oficiales, una reducción en los niveles de pobreza y desigualdad a nivel nacional.
Montiel explicó que el enfoque integral de la llamada cuarta transformación prioriza a los sectores más vulnerables como eje central del proyecto de nación. “Salarios dignos, trabajos dignos, programas del Bienestar e inversión pública conforman una política de bienestar en su conjunto que ha demostrado resultados”, señaló.
La funcionaria destacó que, si bien aún existen retos por atender, el camino ya está trazado. “No hemos resuelto todo, pero tenemos una fórmula que ha funcionado y que debemos mantener”, subrayó en la entrevista.
Programas sociales, financieramente viables y con respaldo constitucional
Ariadna Montiel también defendió la viabilidad financiera de los programas sociales, al señalar que cuentan con recursos suficientes y con respaldo legal. Recordó que, tras las reformas constitucionales, existe la obligación de incrementar anualmente el presupuesto destinado a estos apoyos para conservar su valor real.
Actualmente, el gobierno federal destina alrededor de 900 mil millones de pesos a los programas del Bienestar, recursos que benefician a 32 millones de personas y que, de acuerdo con la secretaria, se incrementarán hasta un billón de pesos en 2026.
“La prioridad es mirar primero a quienes menos tienen; ese es el principio ético que guía esta política de Estado en materia de bienestar”, afirmó Montiel Reyes.
Programas del Bienestar, un derecho y no una dádiva
Durante la entrevista concedida a Milenio, la secretaria del Bienestar enfatizó que los programas sociales dejaron de ser apoyos discrecionales para convertirse en un derecho constitucional, lo que elimina cualquier intento de uso político o clientelar.
Indicó que, a diferencia del pasado, actualmente existe un padrón transparente de beneficiarios, el cual se publica y es supervisado por la Secretaría Anticorrupción, además de que los apoyos se entregan de manera directa y sin intermediarios.
Ingreso básico y apoyos directos, claves de la estrategia social
Montiel Reyes explicó que dos pilares fundamentales de la estrategia social de la 4T han sido la eliminación de intermediarios y la implementación de un ingreso mensual básico para las familias, lo que permitió desmantelar esquemas de uso político de los apoyos sociales.
Finalmente, señaló que la reducción de la desigualdad implica que los sectores más pobres han incrementado sus ingresos en mayor proporción, lo que ha contribuido a un reequilibrio social. “Los pobres son menos pobres y ese crecimiento es el que hace más justa la distribución”, concluyó.

